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Brokeback Mountain

En 2006 la revolución llegó a las pantallas españolas. Desde su estreno en Estados Unidos, Brokeback Mountain había generado un sinfín de comentarios de todo tipo, tanto positivos y laudatorios, como negativos y vejatorios. Como aperitivo, la película fue prohibida en China por su temática homosexual. Los críticos extranjeros alababan tanto su magnífico guión como su calidad fotográfica y su colosal banda sonora. Mientras tanto, grupos de extremistas religiosos amenazaban con anatemas y hogueras eternas tanto a los actores protagonistas como al equipo técnico y el público de las salas. El mundo de los homosexuales ya había sido tocado en el cine con anterioridad. ¿Qué hacía tan especial a esta película?

Por fin, la temática gay había llegado a las grandes producciones de Hollywood. Mientras en los ochenta y primeros noventa hubiera sido impensable que una figura de primera línea se atreviera a realizar un papel abiertamente homosexual, en esta ocasión fueron los más que prometedores Heath Ledger y Jake Gyllenhaal los que no sólo aceptaron el reto, sino que pusieron todo su talento y su alma interpretativa en él. Por fin, Hollywood arriesgaba. Y no sólo arriesgaba, sino que además, ganaba.

El comienzo del proyecto fue un relato corto de Annie Proulx, ganadora del premio Pulitzer, que impactó a los lectores hasta el punto de que pronto comenzó a barajarse la posibilidad (y la necesidad) de hacer una película sobre el mismo. Finalmente, fue el director Ang Lee el que decidió asumir el riesgo. La homosexualidad era un tema difícil de tratar en una gran producción, pero si además se la mezclaba con la imagen del vaquero, los ranchos y los rodeos… aquello podía resultar demasiado para el aguante del americano medio. Todos los iconos que distinguían y hacían reconocible la imagen americana en el resto del mundo se veían sometidos a la duda de si resistirían a ser asociados en una historia de temática homosexual. ¿Sería capaz el tío de a pié de asumirlo? Ang Lee supo hacer suyo el proyecto y convirtió un relato de apenas unas cuentas páginas en una auténtica obra maestra ante la cual incluso los más escépticos tuvieron que rendirse.

Una historia de amor que resultaría convencional de no ser porque sus protagonistas son dos rudos vaqueros, un chico de rancho criado en la dureza del trabajo con el ganado, y un texano aficionado al rodeo. En un solo verano sus vidas cambiarán radicalmente. En la soledad de las montañas descubrirán la verdadera esencia de sus corazones, el verdadero amor por el que palpitarán sus almas en adelante. Lejos de deleitarse con la descripción de ese verano crucial, la película retrata cómo avanza la vida de estos dos hombres, cómo cada uno asume el rol que la sociedad espera y trata de apagar sus sentimientos reales con un frío fingimiento. Vidas americanas de dos perfectos americanos en los muy americanos años sesenta. Una pantalla perfecta si no fuera porque hay algo que les devora por dentro y que clama por salir al exterior. Mientras ellos fingen y trinchan el pavo con sus familias el día de Acción de Gracias, sus verdaderos sentimientos van quemándoles por dentro.

Pocas veces en la historia del cine se han plasmado de una manera más lírica las consecuencias de dar la espalda a tu propio corazón. Mientras notas cómo la vida se te escurre entre los dedos, te aferras a una realidad que no es la tuya y continúas con la actuación, sabedor de que todo lo que te rodea, incluso tú mismo, son creaciones artificiales hechas para la vida de otro, pero no para ti. Y poco a poco te vas dando cuenta de lo grande que fue tu error cuando en el momento clave del camino decidiste vivir para el mundo en lugar de hacerlo para ti mismo; decidiste echar una palada de cal viva sobre tus sentimientos para tratar de acallarlos, con la cobardía propia del que sabe que no será capaz de enfrentarse a las miradas y a las medias sonrisas. Aunque tome el amor entre dos hombres como coartada, esta película habla del amor en su esencia más pura: el amor que no entiende de cuerpos, ni de normas, ni de imposiciones, sólo de almas, miradas y caricias.

El resultado no sólo tuvo una aceptación monumental en el mundo gay, para el que Brokeback es y será durante mucho tiempo un hito fundamental, sino que el mundo del cine y la crítica se doblegaron ante su fuerza, siendo prueba de ello la gran cantidad de nominaciones y premios recibidos.

Una historia que queda resumida en dos camisas de vaquero colgadas, una sobre la otra, en el armario de un solitario rancho de Texas, como recordatorio de la fugacidad de la vida y la importancia de asumir hasta el final la propia identidad.

FICHA

Título: Brokeback Mountain Director: Ang Lee Año: 2005

Intérpretes: Heath Ledger, Jake Gyllenhaal, Anne Hataway, Anna Faris

País: USA.

Imagen de AKIRA YAGAMI

Ang lee ha mostrado su

Ang lee ha mostrado su talento en practicamente todos los campos ,pero lo que menos nos esperabamos del director de tigre y dragon es que se atreviera  a adaptar un relato tan valiente y honesto , que tras dejar a un lado el impacto inicial de la pelicula ,esta se descubre como una intimista y sensible historia de amor  y una clara reflexion sobre la soledad que en ocasiones acompaña al ser humano.

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