Inicio de sesión

Horizontal

Clandestinos

En ocasiones surgen películas claramente mediocres que por efecto del azar y la polémica alcanzan grandes cuotas de celebridad que en otras circunstancias nunca hubieran alcanzado ni merecido. Este es el caso de Clandestinos, film que narra la huida de un joven del centro reformatorio en el que estaba recluido y sus intentos por recuperar su relación con su antiguo amante, un terrorista de ETA. Xabi, embebido hasta la médula de la propaganda independentista vasca, embarca a sus dos compañeros, un mexicano y un marroquí, en su batalla contra España y sus símbolos, convencido de que su triunfo en estas acciones le abriría las puertas de la relación con su antiguo amante. El joven, homosexual y chapero ocasional, se ve envuelto en un triángulo amoroso entre el terrorista que le enseñó toda su doctrina y un guardia civil maduro que lucha para sacarle de ese mundo y salvarle de sus propias ideas extremistas.

Por primera vez la polémica no vino de la mano de la temática homosexual, sino que surgió por el supuesto tratamiento que la película hace del terrorismo y su mundo. Según se encargó de airear determinada prensa, durante su proyección se escucharon gritos de alabanza a la banda terrorista y sonoros aplausos en escenas como la caída de la enorme bandera de España de la plaza de Colón en Madrid, datos ambos que tanto el director como la productora se apresuraron a desmentir. La polémica aumentó cuando una célebre revista de temática gay le dedicó una portada en la cual aparecía el protagonista encañonando con una pistola a un guardia civil mientras éste le practicaba una felación arrodillado frente a él. El material estaba servido y la prensa de derechas aprovechó la ocasión para esgrimir las subvenciones que la película había recibido como arma contra los gobiernos de determinadas comunidades e incluso contra el gobierno central. Sus críticas fueron en su mayoría exageraciones y comentarios que demostraban meridianamente que muchos de los que hablaban del tema no sólo no se habían parado a profundizar en el mensaje de la película sino que ni tan siquiera la habían llegado a ver. Lo cierto es que, al margen de la poca afortunada portada de la revista, la película en sí ofrece pocos elementos que puedan ser catalogados como apología del terrorismo, sino que más bien se centra en su faceta más cruel e inhumana y lo corona todo con un final de moralina fácil en el cual el terrorista demuestra su perfidia y el guardia civil su bondad natural. El solo hecho de que el protagonista se revele finalmente como un joven sevillano al que la ideología terrorista había moldeado a placer durante la adolescencia, sólo debe leerse como una puesta en relieve de la absurdez de la ideología que hay tras los terroristas y cómo sus consignas sólo pueden mantenerse con altas dosis de fanatismo e irracionalidad.

Finalmente, la prensa de derechas obtuvo el resultado contrario al que buscaba: dio mayor relevancia a una obra que, de no haberse visto envuelta en la polémica, habría pasado, como tantas otras películas españolas, sin mayor pena ni gloria por las carteleras de nuestra país antes de caer en el olvido.

El director Antonio Hens logra en esta película desarrollar una historia más larga pero muchos de cuyos elementos ya estaban presentes en sus anteriores obras de menor metraje, especialmente el corto En malas compañías, también de temática gay. El uso de los mismos actores (Pablo Puyol, Israel Rodríguez), los encuentros sexuales en centros comerciales, los habitantes de los barrios de periferia, son elementos que se repiten en esta y su anterior obra. Israel Rodríguez, en una discreta actuación, encarna al protagonista, siendo en ocasiones poco creíble tanto en su faceta de aprendiz de terrorista como en su fugaz aparición en flashback como chapero sevillano de marcado acento. No cabe duda de que el talento que luce con más soltura en la película no es precisamente el interpretativo.

Clandestinos resulta por tanto una película anecdótica, prescindible e incluso aburrida que sin embargo pone una piedra más en el camino de la normalización de las relaciones homosexuales en el cine comercial.

Comentarios

el actor que sale en las

el actor que sale en las fotos me suena muchissimo.

No sabia nada de esta peli..