Navigation

Breadcrumbs

- PERROS CALLEJEROS II - JOSE ANTONIO DE LA LOMA

   Perros Callejeros II (1.979) es la segunda entrega de la trilogía de Jose Antonio de
la Loma, “Perros Callejeros”. Se trata de una de las grandes Perros Callejeros IIrepresentantes del denominado “cine quinqui”, un subgénero netamente español, caracterizado por la crítica social, un intento de neorrealismo que trata historias de jóvenes delincuentes, aderezado con elementos de acción, sexo, y violencia. A pesar de tratarse de un cine de denuncia social, no está exento de cierto sensacionalismo y claras intenciones comerciales.

   Perros Callejeros II, fue un enorme éxito en taquilla, al igual que toda la saga. Este éxito se debe principalmente a cuestiones más formales que de fondo, ya que alcanza una estética y una atmósfera muy particulares, lo que resultaba realmente atractivo para el espectador. Esto se consiguió gracias a la inteligente combinación de diversos elementos: delincuentes reales, persecuciones a gran velocidad, localizaciones reales (chabolas, celdas) y una acertada banda sonora. En cambio, aspectos del guión, casting, o tratamiento de los personajes, son más que discutibles.

 

   La historia narra la vida de Ángel, “El Trompeta”, un delincuente que convive en una chabola con Charo y Gumer. Ángel se dedica a la sustracción de vehículos y pequeños robos, además, ha participado como actor en una película que están a punto de estrenar. Ángel será acusado de un delito que no cometió, y encarcelado. Su amiga Charo y el director de la película que rodó conseguirán demostrar su inocencia, logrando su liberación.

 

   Uno de los aciertos de la película es la utilización de intérpretes no actores, aportando una mayor naturalidad y realismo a los personajes. De
la Loma utiliza delincuentes reales (Ángel Fernández Franco “El Torete”, Joan “El Manteca”) que hablan su propia jerga callejera. Ángel F. Franco aborda el personaje de “El Trompeta” con una naturalidad poco frecuente en el cine español de la época, construyendo un personaje auténtico y crudamente verosímil. A pesar de todo, la interpretación de “El Torete” está desaprovechada, debido a una dirección de actores que no explota las capacidades interpretativas de este tipo de actores, así como por unos guiones muy cerrados, que no dan lugar a la improvisación o a la espontaneidad.

 

   Otro gran acierto que caracteriza a toda la saga de “Perros Callejeros” son las míticas persecuciones de coches a toda velocidad, secuencias-joya del cine español (la revista “Fotogramas” las incluye entre las 100 mejores de la historia del cine mundial). Perros Callejeros II comienza con una increíble persecución de 3 minutos por las calles de Barcelona, entre un Seat 1430 de la policía y el Chrysler-Talbot 150 de “El Torete”. Igual de impactante es la persecución de una moto por un SIMCA 1200 y un Renault 5 de la policía. La utilización de estos modelos de vehículos concretamente, marca una estética única, mitificada hasta el día de hoy.

   Otros factores importantes son el rodaje en localizaciones reales (verdaderas chabolas y celdas) y la acertada banda sonora, a cargo de Los Chunguitos, que, al combinarse con el resto de elementos visuales, crean una atmósfera audiovisual muy original y atractiva.

 

   En la memoria colectiva de varias generaciones quedan ancladas secuencias como la del motín de la cárcel Modelo o la violación de un preso en la celda, así como la lujuriosa escena en la que “El Torete” se confecciona un porro y se acuesta con Gumer, con Los Chunguitos sonando en una radio. De una particular belleza es el plano final en el que “El Torete”, herido en el suelo, yace junto a un perro, mientras entran los créditos y suena la canción “Soy un perro callejero”.

 

   Desgraciadamente,  aunque hay brillantes aciertos en el reparto (Á. F. Franco, Teresa Giménez), la película tiene un casting que es responsable de los momentos más mediocres del filme. Se trata de actores que interpretan a gitanos, delincuentes… de una forma no realista, alejándose de la personalidad del personaje. Estos actores muestran una interpretación forzada, con unas frases recitadas en las que se introducen palabras y expresiones del argot callejero, pero pronunciadas de un modo antinatural, además, intentan torpemente ejecutar un leve acento andaluz en un infructífero intento de emular el acento gitano. Para comprobarlo, solo hay que observar las secuencias en las que aparece el actor que interpreta a “El Vaquilla”. Un problema producido por una mala elección en el casting.

-Pero el principal error es de fondo. “Perros Callejeros II” sacrifica gran parte del carácter neorrealista y documental en beneficio de un innecesario tratamiento épico de los protagonistas. Se muestra como héroes a unos ladrones que se dedican a robar el bolso a indefensas ancianas. Presentarlos como héroes es erróneo para una película de fuerte crítica social, debiendo profundizar más en las causas que han provocado la situación de estos jóvenes: drogadicción, barrios periféricos que quedan marginados en las grandes ciudades, discriminación de la etnia gitana…

 

   Pero sin lugar a dudas, “Perros Callejeros II” es una de las películas más originales y provocadoras del cine español, estrenada en EEUU, como “Street Warriors II” y en México como “Bestias Juveniles II”, fue la secuela de “Perros Callejeros” (que recaudó la sorprendente cifra de 167.445.759 ptas. de la época). “Perros Callejeros” se ha convertido en una trilogía de culto; se ha reeditado en DVD, ha influido en vídeo-clips (“Cacho a cacho” de Estopa) y ha participado con su influencia en el resurgimiento del género, (“Volando voy”, de M. Albaladejo).


 


 

G. TIRADO.

 

Imagen de Buran

En mi modesta opinión

En mi modesta opinión creo, que esta saga de películas hizo mella en mucha juventud de la sociedad española de aquella época, sobre todo de barrios marginales y de nivel medio, tanto para bien como para mal, a algunos se les abrío los ojos, pero otros  vierón como a héroes a los yonkis delincuentes que salian en ellas. Muchos de ellos quisieron imitar a estos personajes, de los cuales algunos eran realmente yonkis y delincuentes en la vida real, arruinando sus vidas y las de sus familias. Creo que el mensaje de estas péliculas calo hondo. Pero como negocio es verdad que tuvieron un exito de taquilla para aquellos años en España. Debo confesar que yo también alucine con este cine, sobre todo aquellas persecuciones de coches robados perseguidos por la policia, eran tan increibles e impresionantes como las que veía en mi barrio de vez en cuando en la vida real, tambien es verdad que era otro mundo este pais y que yo era un niño cuando se hicieron, pienso que ahora no duraría sentado frente a la pantalla el films entero. Como he dicho al principio es solo mi modesta opinión.

Imagen de Josebailon

Yo opino practicamente lo

Yo opino practicamente lo mismo. Sí que es un cine que fue muy puntero, pero acarreo mucho problemas a los jovenes de la epoca, ya que parece más bien un revolucion de un chaval que vive en un barrio marginal y toma carrera a su diversion. no mas. Realmente hay historias increibles en esos barrios, y considero que las mejores son las de aquellos que sin nada...llegaron a algo en la vida. Esta es una de ellas, pero la pena esque la delincuencia forma parte del pack, asi que no la veo valida para los jovenes de hoy en dia.

Por otro lado apoyar al cine actual español...Donde está?

Porque hablamos de lo que ya sabemos? Yo os propongo que veais "My way" y hablamos ;)

Un saludo

J.Bailon

urchinTracker();