Navigation

Breadcrumbs

Stephen King: del papel al celuloide. Cap. 2. Carrie

 

Una muestra clara de cómo la obra de Stephen King ha corrido en paralelo al mundo del cine en sus diversas variantes la tenemos en la adaptación de Carrie en 1976. La novela había visto la luz sólo dos años antes, en 1974, y constituyó no sólo la primera novela publicada de King sino también su primer gran éxito. El autor entró en el mundo de la literatura comercial por la puerta grande. Antes había logrado que algunos de sus relatos fuesen incluidos en revistas para adultos, sin lograr ningún éxito serio ni una remuneración que le permitiera dedicarse por completo a la escritura. El que pronto se convertiría en uno de los autores más ricos del mundo, vivía a mediados de los setenta compaginando sus clases de lengua inglesa con un trabajo a media jornada en una lavandería. Él mismo ha reconocido posteriormente que la penuria económica marcó aquellos años de su vida, por lo que los dos mil quinientos dólares que recibió como adelanto por la novela supusieron un balón de oxígeno que le permitió comenzar a desarrollar su talento con mayor seguridad. El manuscrito había estado a punto de ser destruido por el propio King, pero fue finalmente su esposa la que le convenció para que siguiese adelante con la historia. Aquellos papeles rescatados de la basura fueron los que llevarían al escritor a saborear el éxito por primera vez.

            La novela muestra ya muchas de las características que King desarrollaría posteriormente en toda su obra que serían su sello y marca de autor: la inclusión del terror en el mundo cotidiano, el retrato fiel de la sociedad americana, el gusto por los personajes débiles atormentados, la inclusión de documentos, recortes de periódicos y fragmentos de otras obras aparentemente reales, el ambiente de los institutos y los adolescentes. Vista desde la perspectiva de la distancia, Carrie se ve como la obra de un escritor primerizo, sin una destacable calidad literaria y sin que los personajes desarrollen todo su potencial. Sin embargo, precisamente por ese carácter de primera obra publicada, Carrie es hoy un clásico ineludible de la historia del terror.

            La novela comenzó siendo un título más de la editorial Doubleday, pero pronto ganó fama entre los lectores y sus rediciones comenzaron a sucederse sin tregua. Los editores vieron pronto que King podía ser una máquina segura de hacer dinero y le apremiaron para que les entregara más manuscritos. Y mientras tanto, la industria del cine también se fijó en Carrie.

           

 

 La United Artists se hizo con los derechos cinematográficos del libro y confió la realización de la película a un por entonces relativamente desconocido Brian De Palma. Aunque éste había estrenado ya nueve largometrajes, ninguno de ellos había tenido un éxito notable: The wedding party, Sisters, Dressed to kill, Phantom of the Paradise… Su estilo barroco y su gusto por los elementos truculentos parecían convertirle en el hombre ideal para llevar al cine la novela de Stephen King sin desvirtuar el producto y sin defraudar a los adolescentes ansiosos de dosis de sangre y terror a los que estaría destinada la película.

            Lo cierto es que, pese a la nula capacidad que King tenía en aquel momento para influir en el desarrollo de la película, De Palma respetó considerablemente las ideas y la trama de la novela. Únicamente se tomó las licencias necesarias para convertir una novela no lineal y con continuos saltos en el estilo y el tiempo de la acción en un guión cinematográfico susceptible de ser rodado sin grandes alardes de complejidad. De hecho, tanto De Palma como Lawrence D. Cohen, el guionista, captaron a la perfección el espíritu del libro y consiguieron potenciar con las técnicas visuales del cine elementos que en la limitación de la novela sólo quedan sugeridos. El ambiente de opresión religiosa de la cara de Carrie, la simbología profunda de la sangre en diversos momentos de la historia y las apocalípticas consecuencias del baile de graduación fueron llevados a la pantalla con enorme acierto. Algunas de las técnicas usadas por el director no resistieron, sin embargo, el paso de los años y quedaron desterradas durante décadas de las pantallas, influyendo poderosamente en otros autores recientes como Tarantino: el uso de la cámara lenta en la escena de las duchas, la división de la pantalla en varias escenas durante la matanza del gimnasio.

            De Palma demostró con esta película que podía abordarse la tarea de adaptar una novela de Stephen King sin traicionar su esencia y logrando a la vez una obra propia con marcado carácter de autor. King podía estar satisfecho con esta primera adaptación de sus escritos, algo que no le ocurriría muy a menudo en los años siguientes.

            La película cosechó un considerable éxito para la época y el género al que pertenece. La crítica elogió tanto la labor del director como la de los actores del reparto, entre los que hay que destacar una magnífica Sissy Spacek y un jovencísimo John Travolta antes de dar el salto a las pistas de las discotecas. El momento cumbre de la película llegó al ser nominadas para los Oscar del año 1977 tanto Sissy Spacek por su papel protagonista como Piper Laurie por su interpretación de la desequilibrada y religiosa madre de Carrie. Aunque ninguna lo ganó, esto supuso un notable impulso para sus carreras.

                  

Publicidad

Escuela JcActors Publicidad

tu web gratis

Videobooks online

urchinTracker();